martes, 30 de marzo de 2010

LA BOLA..........

Quiubas mis contlapachas y contlapaches ya hace un titipuchal de orugas que no nos vidriábamos, es que andaba en la nalga y en el pedo pos hay que tomarse uno sus descansitos, sinó pa que chingaos viene uno a este mundo, ¿a joderse namás? me cai que no, neta de las netas, ya se la saben los gueyes esos de la misa, pórtate bien y te regalamos el cielo aunque no tragues mi cabrón, así más rápido le llegas al macizo allá arriba, pos nel mis ijinios, ya muchos años nos la dejaron ir enterita y nos han tenido bien jodidos, pero pos ya cambió, si el chuchito no me va a aceptar pos es su pedo no mío.
Del cuate que hoy les voy a platicar se las gastaba igual que esos gueyes, sólo que este ojete pos no te prometía el cielo te mandaba directo a él, que pal caso es lo mismo.
Nació en Oaxaca, no, pos revoltosos desde esos días y conste que no era de la sección 22 de los maistros pero le gustaba el trompo y duro.
Bien machín, al principio le hizo a todo: de seminarista, de bolero, de abogado hasta que le entró a la mili por pura pinche hambre pos ya su gente ni pa tragar tenía y como era bien entrón pal madrazo y pal descontón y no se la arrugaba a nadie, pos la hizo.
Luego luego agarró su fusil y se fue a romperle la madre a los gringos, cuando esos gueyes se robaron todo el norte, pero cuando le llegó la hora de ir a rifársela pos ya se había acabado esa pinche guerra ojeta.
Fue subiendo por sus guevos en el ejército hasta llegó a general y le combatió reduro contra los franchutes y contra don maxi. También les rompió su madre a los pinches traidores ojetes que fueron a traerse a don maxi pa que nos gobernara, estos traidores ojetes le ofrecieron a don maxi hasta a sus viejas pa que las hiciera de la corte, pero nomás se las chingó y a los gueyes esos los hizo pendejos, bueno no los hizo así eran los ojetes, pendejos, sin guevos y traidores, pero bueno mis cuais, esa será otra pinche historia, bien negra me cai, no mis cabrones si nuestra historia parece que es del África o de perdida de Chicago, bien negra y caraja.
El caso que este don Porfis llegó a la presidencia y ahí la comencipíó a cagarla el guey, primero le había entrado a los madrazos y duro, pa que no se quedaran con la silla del águila, hasta se aventó un plan pa la no reelección, el plan de Tuxtepec, pero ya que tuvo la presi pos de pendejo la dejaba, por seguir su planecito lo madrearon varias veces los lerdistas que eran los que querían pos quedarse con la silla y chale que le apodan el llorón de Icamole, pos dice la raza que se puso a chillar por que le pusieron en su madre que yo creo que el nombrecito viene de que le sacaron el mole de unos madrazos bien puestos que le atizaron.
Esta historia es larga que no es pa dárselas a desear pero la palabra es de ustedes, así es que le vamos a meter tijera pa cortarla pos más corta.
Primero el machín llegó a la presidencia en 1876 hasta el 80 y se la pasó como el chinito, nomás milando y viendo a quien jodía, pos ahí se echó a sus enemigos polacos pa que le dejaran limpio el baño, luego bien intelijudo este presi, le pasó la silla a su compadre Manuelito pero pos el que movía el atole pos era él. En el 84 va de nuez a la silla con todo y águila y de ai pal real, ni madres que la soltaba lo único que soltaba eran favores y mucha lana pa unos cuantos y chinga y hambre pa unos muchísimos.
Dicen los que le suspiran todavía a don Porfis que fue la mejor época de México, pos habrá sido pa ellos porque pal pueblo, nel, ni madre, pura reata y bolillo con agua pos no tenían pa más.
Traía al país marchando calladito y sin pedos pos era o cierras el hocico o te lo callo pa siempre y pos se callaban, pero nadie va a aguantar esto siempre, al que actúa mal se le apesta el tamal, ya verán mis cabrones como le fue a este cuate.
Quesque crecieron los ferrocarriles y bajó la deuda, subió el arte y la ciencia, pos sí, pero a costa del pópulo que le subió el hambre de a gacho y le bajó la libertad pos los tenían encajonados en las fábricas, en las haciendas y sirviendo a los patrones hasta pa limpiarles el culo a los ojetes. ¿Y quienes eran los ricardos, los chiras pelas, los bien? Pos los cuates y los compadres de don Porfis, que la mayoría eran extranjeros y los ojetes mexicanos que estaban a su lado pos extranjerizados, sólo pensando en masticar el franchute y el inglish, que daban risa los gueyes, puro apellido extranjero y dale mi guey a darle todo a los de juera, a los de aquí pura madre que les daba algo.
Él era indio mixteco y pos había que negarlo y en su presidencia les pegó reduro a los Yaquis y a los Mayas, casi acaba con los indios namás por querer ser europeo el ojete, pos dice el pueblo que más jalan un par de tetas que un par de carretas y su vieja que era de la jai pos lo vestía como pajecito de boda de reyes y lo convenció que era blanco y que no tenía nada que veraguas con los mexicanotes, que él venía de las uropas, pos él, se sentía soñado el guey se la creyó por pendejo y mamón, sus curas extranjeros, sus ministros hijos de extranjeros o hechos en el extranjero y el queriendo ser más franchute que los mismos franchutes, chale, me cai que eso si le calentaba al pueblo y duro, pero pos al pueblo ajo y agua, a joderse y a aguantarse.pos eso cansa un chingo, ver al hijo que no tiene que tragar, que se quedaron sin tierritas ni animalitos y los aventaron de peones con los ojetes hacendados, pos se va juntando el pinche rencor bien duro y calienta mucho hasta que hierve y pos se tiene que salir por algún lado.
Toda su comida y la de los señores sus compas tenía que estar hablada en francés aunque no supieran ni hablar el cabrón español y ni a la escuela habían ido muchos de esos gueyes, sus viejas hasta las nalgas aprendían a mover en francés namás pa que se den un quemón y les juro que es la pura neta, la neta de las netas.
Si, aumentaron los trenes y dizque las carreteras y la ciencia pero lo que más aumentó fue la pinche ambre y la pobreza, no de ellos sino de todos los de abajito de ellos.
Que dizque había muchos empleos, pos sí pero con unos pinches suelditos de la chingada donde el empresario nacional o extranjero se largaba con todo y el obrero apenas pa medio tragar tenía.
Como sería de mamón el Porfis y sus cuates que a uno de ellos un día se le ocurrió abrir la boca en los iunaited pa decir puras pendejadas y dijo que el águila mexicana siempre iba atrás del águila gringa siguiéndola en su volar, puta, pedo que se le armó al pendejo que hasta de pura pantalla lo tuvo que regañar don Porfis, así eran de jalados estos gueyes y de entreguistas mamones.
Pero pos todo lo que empieza se acaba, ese pinche coraje que se fue guardando por 34 años explotó un día y no hubo ni quien parara la bola. El don Porfis se peló pos pa donde creen, pos pa Francia y aquí varios machines bien guevudos se la rifaron bien duro pa enderezar el pinche barco y así empezó la revolufia, hubo muchos cabrones bien derechos y entrones pal trompo que iniciaron la bola, se apersonó en un cuate muy dere y guevudo, don Panchito Madero, que luego luego lo madrearon y lo mataron y ahí se prendió la mecha, la bola empezó en 1910 hasta el 17, ya les contaré luego más a fondo de todo esto.
Y ya se la saben mis cuaternarios en este rancho ni dictadores, ni arrepentidos de su raza, ni cabrones explotadores, sean mexicas o extranjeros, ni entreguistas, por eso se rompieron la madre los revolufios pa dejarnos un México mexicano, no entregado al de juera.
Ai se ven mis cabrones, se la pasan bientos..

Su cuaternario el OJOS.



No hay comentarios:

Publicar un comentario